sábado, 17 de enero de 2015

LAS ELECCIONES GRIEGAS : ¿QUÉ ESTÁ EN JUEGO?



Las próximas elecciones griegas tienen asustado al todo el mundo en Europa ante la posibilidad de que Siriza pueda llegar al gobierno de Grecia. Unos porque creen que el futuro de la moneda única está en juego; otros porque puede devolvernos a la recesión a los europeos; otros porque esperan cobrar el dinero que le prestaron a los griegos y finalmente algunos porque esperan su triunfo y su éxito para repetir su modelo en España y en otros países, y están asustados ante dos eventualidades: por un lado, que no apliquen su programa y sean más de lo mismo; y otra que lo apliquen y lleven al país al desastre.

Pero lo que está en juego es el futuro de Grecia, ni más o menos. Europa resistirá encajando algún golpe que deberá resolverse con la aplicación de mecanismos de inyección de liquidez, pero Europa no está en 2010 y mucho ha cambiado desde entonces.

La primera cuestión es si Grecia es tan importante para la Unión Europea para aceptarle una quita de la deuda lanzando un mensaje que a nadie más se le va a admitir semejante privilegio; ¿Qué pensarían España, Portugal o Irlanda, o Francia o Italia?; ¿Son ellos menos importantes para Europa cuando además no han engañado a nadie como si hizo Grecia?

La segunda es: ¿Europa es tan importante para el resto de los países que están dispuestos a sacrificar a Grecia a costa de la estabilidad del resto?

Este es el dilema que los griegos deben plantearse ante las urnas el próximo domingo día 25.



 Lo primero a considerar es que Grecia manipuló sus cuentas para ingresar en el Euro, y lo hizo su gobierno de forma consciente y alevosa, de manera que siempre fue un free rider en la moneda única. Utilizo mecanismos complejos para eludir información a la Unión Europea ocultando la mitad de su déficit. Con sus datos macroeconómicos reales Grecia nunca habría entrado en el Euro.

Desde 2002, los gobiernos sucesivos y ampliamente respaldados por el pueblo que les votó masivamente, incrementaron el gasto público para pagar a funcionarios con incrementos salariales que no se produjeron en España ni en otros países, pensiones, compras militares, juegos olímpicos, infraestructuras etc, y como los impuestos no crecieron, pues lo que hicieron fue incrementar el déficit y endeudarse y engañar a todos para que siguiéramos financiando su deuda.

El PIB per cápita entre 2002 y 2008 creció un 45% y la media de crecimiento económico fue del 4% anual, uno de los mayores de la Unión Europea, y en plena expansión continuaron acentuando el déficit y la deuda. En 2013 el PIB per cápita y el PIB habían regresado al año 2003, aunque esto es una suposición o más bien una superstición.

El déficit público acumulado entre 2002 y 2008 fue de 95.000 millones de Euros, con una media anual antes de la crisis, en pleno crecimiento económico del 6% de déficit sobre el PIB; mientras que España llegaba casi al superávit presupuestario. En los años de crisis el déficit público acumulado ascendió a 123.000 millones de Euros; es decir en los últimos 12 años el déficit público acumulado fue de 220.000 millones de Euros, superior al 100% del PIB medio de ese periodo. Para un PIB que alcanzó en 2008 los 242.000 millones de Euros.

La deuda pública en 2015 es de 319.000 millones de Euros un 175% del PIB. Sí hay un hecho cierto, si Grecia dedica el 5% del PIB a amortizar la deuda, necesitará 40 años para amortizarle entera, sin incrementar la deuda en ningún año. La única manera realista de amortizar esa deuda sería una etapa de inflación alta y crecimiento positivo, pero no parece muy probable y menos dentro del Euro.

El rescate de Grecia ha costado a los europeos 240.000 millones de Euros, de ellos unos 18.000 millones de Euros españoles, que han salido del bolsillo de los ciudadanos.

Los que ahora dicen que Grecia no pague su deuda deberían decirle a los españoles que protestan porque no tienen medicamentos para la hepatitis C, porque reclaman ayudas a los parados de larga duración o para cubrir el déficit de la sanidad, que apoyamos el perdón de la deuda a Grecia con un dinero que serviría para equilibrar graves desequilibrios que tenemos un nuestra política social.  Perdonárselos a unos griegos que nos han engañado en sus cuentas públicas, que continúan gastando en defensa el triple que España y que siguen con un fraude fiscal gigante, con más del 30% de evasión fiscal.

Pero ¿Qué implicaciones tendría una política expansiva del gasto público que no venga precedida de un incremento de los ingresos vía impuestos en Grecia?

Que el rescate será insuficiente, y se necesitarán nuevos recursos de endeudamiento externo. Que sin rescate, el bono griego llegará a tasas de 1000  a 1500 puntos, pero con un bono basura que hará casi imposible su financiación ¿Qué pequeño ahorrador español le prestaría a un gobierno así sus depósitos?.

Como no habría recursos, entonces no se podrían desarrollar las políticas que se pretenden abordar, y al cabo de un año nada será mejor. ¿Qué podría hacer el gobierno griego para solventar esta situación?; que no resolverla.

Nacionalización de la banca y de empresas; expropiación de fortunas; limitación a los movimientos de capitales; lo que implicara restricciones a la libertad de movimiento de las personas, límites de salarios, incremento de impuestos al consumo etc. Con ello se creará una falsa ilusión óptica de reparto de la pobreza de una forma más igualitaria. Este fenómeno ya lo hemos conocido en la Unión Soviética y en la Europa Comunista.  Para todo ello será Grecia quien deba pedir la salida del Euro, y conseguir una devaluación sin precedentes del nuevo Dracma hasta conseguir una estabilización monetaria, que traerá tasas de paro superiores al 50%, y una reducción del PIB superior al 30%.

Pensar que:

a)             La Unión europea y el FMI van a perdonar parte de la deuda o retrasar amortizaciones.
b)            Que además le van a conceder más créditos a Grecia sin rescate, es decir sin control de sus cuentas.
c)             Que el gobierno griego le va a cobrar impuestos a los griegos para equilibrar sus finanzas de manera urgente ya que un gobierno así no podría tener un déficit ni siquiera del 0,1% del PIB, lo que supondría recortar el presupuesto  en unos 15.000 millones de Euros en este año.
d)            Que se van a crear empleos en estas condiciones
e)             Que la economía se va a recuperar.

Es un sueño imposible de realizar.

¿Qué pasará entonces?:

a) Opción más viable: Seguir con la misma política, pero con nuevas caras de lo que parecían ser gentes de izquierdas que acaban adelantando por la derecha al PASOK; elección más posible.
b) Sacar a Grecia del Euro y devaluar la moneda, dada la imposibilidad de sostenerse dentro de la moneda única. No hay otra opción para un gobierno griego y prepararse para una estallido social sin precedentes.
c) Ante la eventualidad del caos, proceder a la transformación en un régimen de economía planificada, nacionalizaciones, restricciones a los movimientos de capitales y de personas y limitación de la propiedad privada.

La economía griega ha tenido un aceptable comportamiento en 2014, y continuará creciendo con la misma política en 2015; un nuevo tramo de rescate, permitirá afianzar las políticas públicas y generar confianza en los mercados e inversores. Igual que Suiza por ser muy rica se ha tenido que desligar del Euro pobre para sobrevivir, Grecia necesita ligarse al Euro precisamente para sobrevivir frente a un dracma de yogurt.

Pero Europa aguantaría bien el golpe, esta situación no es la de 2010, y los países europeos disponen de mecanismos de defensa, Europa se tambaleará pero Grecia caerá en el abismo, por eso es Grecia quien se la juega.

Lo que deben entender todos los partidos populistas en Europa es que desde 2002, las naciones no disponen de una política monetaria propia, que además en Europa es marcada por Alemania, quien menos interés tiene en una política expansiva, aunque ahora se hayan dado pasos muy significativos en el sentido contrario y ahí está la depreciación del euro y el inicio de una política de compra de deuda que va a dinamizar a la economía europea de una manera similar a la norteamericana. Los países solo tienen política fiscal, y tienen dos herramientas el gasto y el ingreso público. Quien quiera gasta más deberá ingresar más, y quien quiera endeudarse deberá demostrar su capacidad para devolver los créditos con garantías para que no se convierta en una deuda cara que sea incompatible con la expansión del gasto publico hacia políticas sociales que se pretenda financiar con esa deuda.

Aunque existe un pequeño detalle a considerar; un incremento de la presión fiscal a niveles medios superiores a la zona Euro, y en un mercado libre de capitales con la misma moneda, podría llevar a una deslocalización de empresas y fondos sin precedentes en la historia reciente, y esto solo se evita con medidas que implican abandonar el euro y la Unión Europea; y no se si el coste merece la pena.





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