lunes, 19 de enero de 2015

LAS ENCUESTAS QUE NO SE PUBLICAN: SIMULACION DE RESULTADOS ELECTORALES GENERALES 2015

En los últimos meses hemos asistido a un gran número de encuestas sobre intención de voto que han ido reafirmando, en cada una de ellas, el auge de Podemos y la caída del PP.  Sin embargo en este momento y en función de las distintas encuestas realizadas, las dudas se encuentran más en quién ostentará el segundo puesto y qué parte del pastel del voto de centro derecha se llevará Ciudadanos y qué parte del voto de centro izquierda irá a Podemos. Otro dato también a tener en cuenta es cómo quedaría el voto en Cataluña si CIU y ERC finalmente no concurrieran a las elecciones generales, lo que tendría mucho sentido después de organizar unas autónomas en clave plebiscitaria por los nacionalistas. Pretender ser independientes y estar en el parlamento nacional español sería una burla a todos, a sus votantes y al resto del país, pero obviamente creemos que su no presencia sería un error político para ambas formaciones de cara a un futuro sin independencia y sin presencia en Madrid.

Las empresas de encuestas que trabajan para los partidos ya se llevaron fuertes rapapolvos, especialmente procedentes de PP y PSOE, por los errores cometidos en las pasadas elecciones europeas, especialmente al no pronosticar el auge de Podemos; de manera que ya se han observado que muchas encuestas tratan ahora de pecar en lo contrario, favorecer a Podemos y poner en serias dificultades a PP y a PSOE, en la esperanza de que los resultados sean mejores de los pronosticados y quedar bendecidos por sus principales clientes.

Pero no hay que confundirse, el auge de Podemos es evidente, aunque no alcance los datos de algunas encuestas, ninguna le baja del 18/20 por ciento, lo que es un excelente resultado teniendo en cuenta de donde recoge sus votos y que concurre por primera vez a unas elecciones, con muy escasos medios frente a la apisonadora de los grandes partidos tradicionales.

Como conclusión del análisis y de las simulaciones realizadas por nuestro equipo, el  supuesto fin del bipartidismo va sin duda a perjudicar mucho más a la izquierda que a la derecha, por simplificar posiciones políticas.




En las provincias de tres y cuatro diputados, aunque el PP perdiera más de 15 puntos en voto escrutado, es decir sin contar la perdida que se fuera a la abstención, mantendría los mismo escaños que ahora suponiendo que entre PSOE y Podemos se reparten los votos obtenidos en las últimas generales y Podemos se lleva el 80% del voto de izquierda Unida. Por ejemplo en repartos entre PSOE y Podemos, donde ambos se muevan en porcentajes del 20/25 por ciento, el reparto de escaños seguiría siendo el mismo para el PP.

Para provincias de seis a ocho escaños, el PP perdiendo hasta quince puntos, perdería como mucho un diputado que seguramente iría a Podemos junto con otro al PSOE, aunque no en todos los casos.

Para provincias de 16 escaños, una caída del PP de entre 15 a 20 puntos en voto escrutado, le supone perder una media de dos/tres diputados, y en casi todas estas provincias Ciudadanos con porcentajes entre el 7/9 por ciento entraría con un diputado que vendría del PP y si excede del 12% se llevaría dos escaños que le arrebataría al PP: mientras que la izquierda a pesar de avanzar hasta 15 puntos se mantiene con los mismos escaños.

El escenario sobre el que nuestro equipo ha hecho el estudio es sobre una participación del 65%, aproximadamente 6,7 puntos menos de participación que en 2011, y supone que el PP pierde 5 puntos de voto porcentual que van a la abstención y el PSOE el otro 1,7 por ciento.

Los datos concluyen, a la vista de los análisis de las diversas encuestas , que el PP pierde 13 puntos sobre 2011, es decir se quedaría con un voto en torno al 31/32 por ciento; El PSOE se mantendría sobre el 26/27 por ciento y Podemos subiría hasta el 20% a costa de los 7 puntos que le arrebata a IU que según nuestros datos por primera vez en su historia podría quedar fuera del Parlamento; de otros 7 puntos de nuevos votantes y otros 6 puntos arrebatados a partidos nacionalistas y al PSOE. Quien también podría quedarse fuera del Parlamento sería UPyD, que sería arrollada por el auge de Ciudadanos.

El reparto de escaños por comunidades autónomas según nuestros datos sería el siguiente:


pp
psoe
podemos
iu
ciud
pnv
amaiur
ciu
erc
upyd
bng
cc
TT




























Aragon
7
4
2









13
Baleares
5
2
1









8
Extremadura
5
4
1









10
Asturias
3
3
2









8
La mancha
13
6
2
0








21
Rioja
3
1










4
Ceuta y Melilla
2











2
Castilla
18
9
5









32
Valencia
15
8
8

2







33
Navarra
3
1




1





5
Canarias
6
4



0





5
15
Murcia
6
2
2









10
Galicia
12
5
5







1

23
Cantabria
3
2










5
Madrid
16
9
9

2







36
País vasco
2
2
4


6
4





18
Cataluña
6
10
5

4


12
10



47
Andalucía
25
25
10









60

150
97
56
0
8
6
5
12
10
0
1
5
350

Existen como unos 8 escaños que bailan entre PP y Ciudadanos y otros 6 que bailan entre PSOE y Podemos; también hay 3 que bailan entre ciudadanos y UPyD y 2 entre Podemos e izquierda Unida; por ultimo hay 4 que bailan entre PSOE y PP.

En caso de no concurrir CIU ni ERC a las elecciones generales, sus 22 escaños irían más o menos de la siguiente manera: 7 a PSOE; 3 a PP; 2 a  IU; 3 a ciudadanos y 7 a Podemos. Este ejercicio es mucho más incierto ya que no existen antecedentes de análisis.

Sobre estos resultados estimados, se pueden hacer varios ajustes en función de lo que pueda acontecer a lo largo de lo que queda de año. Una mejora del PP llegando a cifras del 34/36% de voto escrutado le daría hasta los 163 diputados. El PSOE tiene más que perder que ganar frente a Podemos. Lo que ocurra dependerá de lo que suceda en Grecia en una parte, y de los resultados de las primarias del PSOE y lo que conlleven. Las elecciones catalanas y la reacción del gobierno pueden ser claves junto a la evolución económica para devolver al PP a porcentajes que le permitieran gobernar con minoría suficiente. Según estos datos las horquillas que de momento estamos manejando darían al PP con un rango entre 150/165 diputados; al PSOE entre 100 y 87 escaños y a Podemos  entre 56 y 66 diputados.

Aunque algunas encuestas vaticinan que incluso Podemos pudiera ganar las elecciones o adelantar el PSOE; el estudio de los movimientos de voto y población en todas las elecciones producidas desde 1982, no permiten creer que ambos fenómenos se produzcan, salvo terremotos políticos que pudieran acontecer en PP y PSOE, lo que echaría por tierra cualquier previsión racional con los elementos existentes. Este resultado para un partido nuevo sería histórico solo comparable con la desaparición de la UCD y la consolidación de Alianza Popular en 1982, aunque en este caso se produjo una transferencia de votos bastante racional. La única manera de que Podemos pudiera ganar las elecciones sería a costa de un monumental descalabro del PSOE, que no aparece como posible en función de nuestros análisis. El movimiento del voto del PP es bastante estable, e irá, bien a la abstención o bien en su inmensa mayor parte a Ciudadanos. Es muy posible que entre UpyD+Ciudadanos+ PP alcancen porcentajes de voto parecidos a los del PP en 2011, es decir sobre un 44% de los votos.


Para el mes de mayo analizaremos las encuestas para las cinco grandes capitales y las comunidades autónomas, y podremos ir perfilando los datos de cara a las elecciones de diciembre de 2011

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