sábado, 25 de julio de 2015

LA CONCORDIA NO FUE POSIBLE

Estimado Presidente Suárez:

No si fue el destino o quizás la fortuna que no solo no tuviera que vivir estos momentos a los que asistimos en España, sino que además la memoria le flaqueara en sus últimos años para que en lo más profundo de su memoria, hubieran quedado solo aquellos años, quizás los mejores de nuestra historia, y de los cuales usted fue uno de los principales responsables y que le llevaron a publicar su libro “ Fue posible la concordia” y que ahora reza sobre la losa de su túmulo en la catedral de Ávila. Nada me duele más que decirle que su epitafio fue acertado sobre todo en la conjugación del verbo. Ciertamente la concordia fue posible, pero lamentablemente no lo fue para siempre.

Todavía permanecen en mi retina las imágenes de Tarradellas llegando a Cataluña gracias a su impulso; la recuperación de la esencia catalana; la primera visita de su majestad a Cataluña dirigiéndose en catalán a sus anfitriones. Tampoco se han borrado los recuerdos de los juegos olímpicos ni todo lo que Cataluña ha aportado a España. Hoy tengo que decirle que al rey de la democracia y de la recuperación de la entidad política catalana lo han metido en la caja. No quiero decir que lo hayan fusilado, si no que han quitado su busto del salón de Plenos de Barcelona; al hijo del Conde de Barcelona le echan de su ciudad; bueno algunos hablan de limpieza de la sala, aunque pareciera que lo que hace falta es mucho enjuague bucal; ya imagino los chistes que hará el rey padre sobre el tema, pero a mi me produce una tremenda tristeza y sobre todo una gran injusticia, especialmente cuando vemos que se ensalzan a genocidas de aquí y de fuera mientras que los hombres buenos son denostados y vilipendiados.

No se qué animo revanchista se ha apoderado de algunas instituciones; se trata de jóvenes que disfrutaron en su infancia de la democracia y las libertades que su majestad Juan Carlos y usted, entre otros, ayudaron a establecer, superando cuarenta años de dictadura de unos españoles contra otros y de una sangrienta guerra civil. Usted fue capaz de liderar a una sociedad dispuesta a mirar hacia adelante; y por primera vez en nuestra historia los españoles no estaban a palos entre ellos como reflejara Franscisco de Goya. 

Pues lo de los catalanes me llama la atención porque ver a la clase emprendora nacionalista y conservadora catalana aliarse con los admiradores de Otegui para una aventura independentista produce escalofríos, pero ya en Cataluña se rompió la concordia. Quieren imponer un modelo a todos los españoles, y los votos no legitiman la violación de la ley ni mucho menos el respeto debido a personas que tanto y bueno hicieron por su país.

Yo creo que ya había usted perdido la memoria cuando un gobierno socialista comenzó la senda que nos ha llevado al final de la concordia. Se inventaron una ley de memoria histórica, que tenía algo necesario y justo, recordar a los que fueron victimas de la dictadura y la represión; pero que se transformó en una arma arromadiza de unos españoles contra otros. Se buscó asimilar a la derecha democrática con el bando franquista para legitimar el cerco supuestamente democrático al fascismo. Una nueva izquierda se ha desarrollado en este país con un ánimo de revancha que no nos llevará a nada bueno. Toda la política se centra en cobrar viejas facturas que habíamos dado por superadas.

Este es un país muy raro; nos pasamos años defendiendo lo que debería ser algo normal; la bandera española en los ayuntamientos o el retrato del jefe del estado en los lugares públicos. Ahora pretenden imponernos unos líderes que apenas hicieron algo mas que servirse asimismo como los nuevos héroes y ya le cambia el nombre a instalaciones que llevan el nombre de su majestad. En Estados Unidos a nadie se le ocurriría quitar el nombre de George Bush a ningún buque o institución simplemente porque llegaron los demócratas; no es la persona, es la institución lo que se respeta, pero aquí hasta el sistema y las instituciones no sirven. ya sabe usted que se cometen tantos desmanes en nombre de la democracia que el nombre está un poco desvencijado.

Pero no queda ahí la cosa; yo se que usted no lo tuvo fácil con Carrillo y González, pero no se puede negar que ambos tenían altura de miras y son/eran patriotas; y colaboraron cuando hizo falta e hicieron de tripas corazón para mirar al futuro con optimismo. Ahora se sorprendería de los líderes de la izquierda; hacen del enfrentamiento con la derecha su razón de ser y pretenden convencernos que la transición fue un mal invento. Quieren llevarnos a modelos fracasados y sobre todo totalitarios. Hasta en el Ayuntamiento de Madrid van a sacar su periódico de la verdad; como el Arriba de Franco. Usted y yo sabemos que en fondo no son tan distintos.

Nos duele esta España porque no la reconocemos; no se que hicimos mal para llegar a esta situación. Ya verá como le cambian el nombre al aeropuerto de Barajas, que ahora lleva su nombre, alegando su origen falangista. Pero si las autoridades no respetan la ley y las tradiciones cómo podemos esperar que respeten los valores y a las instituciones a las que sirven?; es decir ¿Cómo podemos esperar que nos respeten. El alcalde de Santiago no ha acudido a la ofrenda al apóstol; el de Cadiz se acaba de comprar un traje y la alcaldesa de Barcelona dice que la ciudad es republicana. No se dan cuenta que no son los propietarios de las instituciones sino solo usufructuarios con muchas obligaciones y pocos derechos; y el acudir a la catedral no presupone su catolicismo, ni ponerse corbata supone aburguesamiento, sino asunción de responsabilidades y esto es parte del sueldo. No pueden hacer lo que les de la gana sino lo que la ley les permite.

En definitiva, presidente; ¿Qué poco dura la alegría en la casa del pobre¡ y parece que preferimos volver a los tiempos oscuros en lugar de avanzar unidos para tener un futuro mejor; quizás lo que nunca dejamos de ser fue españoles y ésta es una enfermedad crónica que parece incurable. Pero presidente no se preocupe, Rajoy, a éste ya lo conoció de joven, nos asegura que nada malo nos va a pasar; pero temo que a éste también lo vamos a meter en la caja de cartón en noviembre. Claro que si esto ocurre no va a haber bastante cartón en España para envolver a todos los que saldrán de la historia de nuestro gran.. trozo de península..

No le molesto más, le imagino jugando al dominó suponiendo que allá donde esté también debe hacer mucho calor y mejor quedar en el casinillo del pueblo para hablar de fútbol y toros. Ah se me olvida, ahora también los toros son fascistas, debe ser porque usan camisas negras, y ahora tendremos que ir a Francia a ver corridas de toros, pero parece que vamos a recuperar los autos de fe. Viendo a algunos de los inquisidores, parecen alumnos aventajados de Torquemada.

Buen verano y buena partida.










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