miércoles, 12 de agosto de 2015

GRACIAS CHINA

La decisión del gobierno chino de introducir criterios de mayor objetividad y transparencia en la determinación del tipo de cambio de su moneda respecto de otras divisas, debe ser bendecida desde las economías occidentales y a quien debe preocupar es sobre todo a sus vecinos asiáticos. Desde el punto de vista económico, que China fije un tipo de cambio más real es una buena noticia, aunque es obvio que lo hace ante la caída en picado de su competitividad y el frenazo de una economía que a pesar de crecimientos económicos nunca antes vistos, no ha sido capaz de acabar con la extrema miseria en la que vive una gran parte de su población. Desde el punto de vista estratégico esta decisión anuncia una China con más debilidades que está dispuesta a ahogar a sus vecinos en una feroz competencia de divisas que puede llevar a un frenazo económico a muchos de sus vecinos.

La devaluación china va a conllevar un abaratamiento de todas las manufacturas que se importan desde China. Como ya hace años que nadie piensa en establecerse en el gigante asiático, no va a producirse un nuevo fenómeno de deslocalización industrial, y sin embargo un nuevo elemento deflacionario se instala en las economías, como la europea que son el principal socio económico del gigante chino.

El encarecimiento de los precios de importación, es especial del petróleo y las materias primas van a producir un claro efecto inflacionario en el país lo que va a afectar a su crecimiento económico. La previsión de menores importaciones anuncian una nueva caía de los precios del petróleo y de materias primas, lo que va a perjudicar a muchas economías emergentes.

La devaluación del yuan aleja las posibilidades para un alza de tipos de interés en Estados Unidos, lo que sin duda va a suponer una renovada inyección a las economías occidentales. Esta decisión china retrasa al menos un par de años el fantasma de una subida de tipos de interés. Esto va a permitir que los endeudados países occidentales podrán seguir contando con dinero barato, con lo que podrán seguir su proceso de abaratamiento de deuda.

El golpe de autoridad chino va a generar más desconfianza en los mercados que no van a ver a China como un bien socio fiable, al estar sujeta su economía a decisiones que siguen siendo poco transparentes y arbitrarias.

Por último, China dejará de comprar deuda de fuera ya que sus tasas de rentabilidad van a caer casi a negativo y sin embargo su endeudada economía sufrirá un serio ajuste con el encarecimiento de las divisas en las que están endeudadas las empresas chinas.

Ahora bien señalaba que desde el punto de vista estratégico, no son tan buenas noticias. China pretende reducir el crecimiento de sus economías vecinas que estaban competiendo en costes con el gigante. Pretende terminar con el proceso de deslocalización de industrias china en la región y que también termine el de las empresas occidentales que habían estado abandonando China en los últimos años.

Las consecuencias del parón económico son imprevisibles. ¿Puede esta crisis suponer la caída del regimen comunista/capitalista? Resulta dudoso que tenga tanta fuerza, pero sin duda van a eclosionar las fuerzas mas reaccionarias del establishment chino contra los sectores que pedirán más apertura para superar esta crisis. En estas situaciones, no resulta difícil encontrar enemigos fuera sobre los que poner la atención y éste es sin duda un riesgo importante para una región muy convulsionada. El parón chino puede traer una crisis de enorme calado en Extremo Oriente. China es la segunda economía mundial y supone más de la mitad de la economía de todo el continente asiático y cualquier cosa que le pase tiene consecuencias innegables para todos.

Las previsiones no son positivas para los próximos meses y veremos nuevas y vertiginosos ajustes en la bolsa china ante el cierre del crédito y la caída de beneficios de las empresas y en la propia moneda. China puede retroceder quince años por haber corrido demasiado sin los mecanismos que el libre mercado que permiten un ajuste casi diario de la realidad económica. Ahora vamos a saber dónde esta realmente China.


No hay comentarios: