domingo, 31 de enero de 2016

ALBERT RIVERA DEBE ACEPTAR FORMAR GOBIERNO

Todas las teorías de juegos que aluden a que la posibilidad de que dos actores de gran tamaño lleguen a cooperar para adoptar una solución ventajosa para ambos, es bastante remota, porque los dos tienen la percepción de que saldrán perdiendo, salvo que no haya una tercera alternativa que actúe como un second best.

Hoy domingo sabemos que el Partido Popular no va a llegar al gobierno porque el PSOE, necesario para el pacto, se niega. También sabemos después del Comité Federal del PSOE, que un acuerdo con Podemos sin Ciudadanos no será aceptado por los afiliados y barones, de manera que ninguno de los dos grandes jugadores tienen la capacidad necesaria para manifestar al rey su voluntad de formar gobierno, ya que tanto Pedro Sánchez como Mariano Rajoy son conscientes que no serán presidentes del gobierno y no están dispuestos a inmolarse en el Congreso frente una multitud de grupos cada uno clamando por su microcosmos ideológico.

Cabría entonces pensar que sin candidatos dispuestos a dar el paso, aunque sea sólo para que corra el calendario; unas de las cosas más absurdas que he oído en muchos años; estaríamos encaminados a unas nuevas elecciones con la duda de que a lo mejor el panorama no es muy diferente.

En las condiciones actuales solo Ciudadanos puede dar el paso de intentar formar gobierno, con una gran ventaja; que si no lo consigue saldrá muy beneficiado por la opinión pública frente a los dos grandes partidos cuyos líderes adoptan aquellas estrategias que les perpetúen en la dirección del partido. 

Albert Rivera con el mandato del rey no tiene problema alguno en sentarse con el Partido Popular y con el PSOE. Puede alcanzar un acuerdo “Pachi"; es decir el que parece que no existió pero produjo resultado. Albert Rivera podría acudir al PP y formar gobierno entre los dos partidos bajo su presidencia y a renglón seguido ir a Pedro Sánchez a pedir su abstención.

El centro derecha consigue así que Podemos no llegue al poder; el PSOE anula el ascenso de Podemos sin haber apoyado ni por activa ni por pasiva a un gobierno del PP, y Ciudadanos podría liderar una legislatura reformista. Solo desde el centro pueden impulsarse hoy reformas. Ya hemos visto en treinta años de democracia, que ni PP ni PSOE van aceptar las reformas que vengan del otro lado. De hecho, muchas de las grandes leyes actuales que no se han modificado proceden de la UCD.

Creo que Albert Rivera tiene capacidad para liderar este gobierno; va a mantener las políticas de crecimiento económico que tan buenos frutos ha dado y nacería sin las graves y oscuras manchas de la corrupción que afectan a los dos grandes partidos. No esperaría cambios trascendentales, pero si al menos una sensata continuidad.

Obviamente los grandes partidos pueden ver esto como una amenaza a sus estrategias electorales futuras ya que Ciudadanos podría recobrar la fuerza electoral que tuvo la UCD a costa de PP y PSOE, pero cualquier otra decisión generará muchas más incertidumbres. En cualquier caso Ciudadanos con cuarenta diputados tampoco podrá arrogarse los beneficios de su gobierno, que al final dependerá de que PSOE y PP voten.

Soy consciente que la cara risueña de joven líder político, Albert Rivera la perderá intentando gobernar con estos lobos, pero es lo que hay y seguro que a él no le importa el reto. Creo sinceramente que es la oportunidad de Ciudadanos y de España, y el rey no debe dejarla pasar.

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