viernes, 14 de abril de 2017

TRUMP Y EL NUEVO DESORDEN MUNDIAL



Hace apenas ochenta días, el recién elegido presidente anunciaba desde el Capitolio que los Estados Unidos no volverían a las andadas en la política exterior y que América sería lo primero, renegando de la política exterior de sus antecesores. Pero con este presidente ochenta días es una eternidad y ahora tenemos algo tan novedoso e imprevisible que todas las cancillerías no salen de su asombro intentando escudriñar cuál es al auténtico Donald Trump.

En 2013, cuando el nuevo presidente no tenía agenda política, se manifestó activamente contra cualquier intervención en Siria y criticó la atención que Obama había puesto en resolver los problemas del mundo en lugar de solucionar los de los propios norteamericanos. Este y sólo este simple mensaje fue el eje de su campaña que se alargó hasta su discurso inaugural, un discurso aislacionista y proteccionista. Todo eso es hoy papel mojado. Ahora son muchos los que ya ven los aciertos de Trump con este cambio, pero nadie tiene la seguridad que hay por detrás y por delante de esta transformación y sobre todo hacia dónde nos llevará.

La campaña que hizo a Trump presidente, tal como anunció en varias intervenciones, con respecto al mundo se basó en cinco ejes anclados en el siguiente axioma:

“Me gustaría hablar sobre cómo desarrollar una nueva dirección en política exterior que sustituya la aleatoriedad por el propósito, la ideología por la estrategia, y el caos por la paz”. “Es hora de sacudir el óxido de la política exterior estadounidense”; más que una declaración parece un jeroglífico egipcio que ni Enigma sería capaz de descifrar.

martes, 11 de abril de 2017

ILSA LUND ¿POR QUÉ NO SUBISTE AL TREN?

Salvo que sean aficionados al cine, mucho no sabrán quién es Ilsa Lund; pero si les digo que es el personaje de la bellísima Ingrid Bergman en Casablanca, entonces ya sabrán de quien estamos hablando. Realmente ella es la película; y un secundario jefe local de policía llamado Louis Renault, su contraparte. Rick, Victor Laszlo y el resto de personajes me parecen figurantes frente a la potencia que emanan mis protagonistas.

Ilsa representa todos los más nobles sentimientos, como si pudieran convivir en tan frágil cuerpo, y Renault,a pesar de su sarcasmo, esconde un corazón que desborda humanidad. Algunas de sus frases son antológicas como “capturen a los sospechosos habituales” .

Victor Laszlo, por muy resistente que fuera al nazismo, me parece un cursi, engreído, que piensa que todos deben estar a su servicio, incluyendo a Ilsa. Ni siquiera es capaz de apreciar su belleza; es sólo un instrumento más de su arrogancia.

Rick sólo tiene una escena brillante en la estación de París en plena estampida ante la llegada nazi, desesperado ante el plantón que le da Ilsa, por razones muy nobles pero incomprensibles. Plantón que también, de forma que todavía no he podido superar, le propina Rick a Ilsa cuando le obliga a subir al avión con su esposo camino del exilio o del regreso al campo de batalla, con otra de las maravillosas frases de la película de Curtiz, cuando le sugiere a Ilsa que se arrepentiría de la decisión de quedarse con él “ tal vez no hoy, tal vez no mañana, pero pronto y para el resto de tus días”; mentira cochina.

Las buenas películas como las obras de teatro que siempre te dejan insatisfechos con el argumento o con el final, son las que más se recuerdan, y de toda esta película, mas allá del canto espontáneo de La Marsellesa, que impresiona, siempre me quedan dos grandes dudas, ¿ Por qué Ilsa Lund no se subió al tren en París? y ¿ Por que se subió al avión rumbo a Lisboa dejando a Rick con Renault abandonando parsimoniosamente la pista del aeropuerto de Casablanca?.

Ilsa se equivocó dos veces y todos lo sabemos. Primero se dejó llevar por los sentimientos nobles más que por las pasiones abandonando a Rick por el petulante Victor; la guerra contra Hitler no merecía sacrificio mayúsculo como éste. Pero que no se subiera al avión, me produce urticaria. ¿ Por qué no dejar a Victor en manos de Renault y volar para comenzar una nueva vida en paz y felicidad?

Pero así somos las personas, a menudos optamos por los caminos mas difíciles y tortuosos que a menudo, o mejor dicho siempre, llevan a destinos oscuros y melancólicos. Rick e Ilsa forman la pareja perfecta; con sus incongruencias pero con la complicidad de quien no necesita decir nada para hablar. Sus miradas aderezadas con la increíble iluminación de la película, no necesitan de mayor explicación. Pero si ésta era la realidad, vuelvo a mi cuestión ¿ Por qué no se subió al tren?

El mundo se mueve por una enconada batalla entre sentimientos: odio, amor, deseo, venganza, sentido del deber, ignorancia, nihilismo. Es difícil definir en cada momento cuál es el factor más determinante que mueve al mundo, pero para Ilsa, cuando tuvo que elegir por el amor, se decantó por el sentido del deber, y cuando se subió al avión se abalanzó sobre la eterna melancolía, sentimiento que debió compartir con Rick el resto de sus vidas como muchos de sus espectadores.

Los nazis mataron a millones de personas, y la guerra se ganó en campos de batallas y en la arena política. Ilsa no debía subirse al avión para terminar con Hitler; pero más hubieran hecho Ilsa y todos los hombres en aquellos momentos si entre el sentido del deber y el amor, se hubieran decantado por éste ultimo.

El deber es una palabra que impone, incluso produce miedo; es la excusa que nos imponen o nos auto imponemos para no hacer aquello que deberíamos hacer, para no escuchar ninguna otra voz en el interior que la que resuena en todo el ambiente que nos rodea. Por sentido del deber millones de alemanes se hicieron nazis y convirtieron Europa en un gran crematorio; por sentido del deber se cometen todo tipo de tropelías; pero no conozco de daño alguno digno de comentario que haya producido el amor. Si tuviéramos que definir la guerra, sería la ausencia total y absoluta de amor e Ilsa ahondó con su decisión aun más en la amargura de esa guerra.

Rick e Ilsa hubieran formado una gran pareja con hijos y nietos, algunos de los cuales se habrían hecho famosos y hoy en día estarían visitando los platos de televisión, narrando la extraordinaria aventura de sus abuelos. Con Victor no sólo se terminó el amor sino la estirpe. Sin nadie que te recuerde, parece como que no has vivido; y si viviste marcado por el deber, tu memoria será corta y vacía.

Quizás la película no podía tener otro guión, ni siquiera otro final, porque los finales felices no suelen ser muy taquilleros ni apreciados por la crítica, pero en la vida real, nunca aspiren a un final solo apto para los críticos, sino piensen en ustedes mismos, y si tienen que decidir, súbanse al maldito tren.

domingo, 9 de abril de 2017

LA DERROTA DEL POPULISMO ES LA VICTORIA DE LA DEMOCRACIA.



Hace un año y contra todo pronóstico, los británicos por una escasa minoría votaban por dejar la Unión Europea. La razón fundamental, el miedo a lo que viene de fuera; y la reacción lógica, la del avestruz. Unos meses más tarde y contra todas las encuestas, los norteamericanos elegían a Donald Trump presidente con un lenguaje absolutamente populista atizando el fantasma del miedo y apoyado por una estrambótica y muy diversa ultraderecha europea. Finalmente el próximo siete de mayo en la segunda vuelta de las presidenciales francesas Le Pen se medirá con el Rivera francés, Macron, demostrando que el Frente Naicional tiene una gran base electoral y una estructura que podría llevarle a vencer en las próximas legislativas.

Los partidos populistas de derecha gobiernan en Hungría y en Polonia, y apoyan a gobiernos en Dinamarca y en otros países del norte de Europa; mientras que en otros estados europeos se han aupado hasta ser fuerzas de gran influencia en la vida política. Aunque no se trata de fenómenos nuevos, la crisis económica, el terrorismo islamista y las oleadas de refugiados han sido elementos que han dinamizado de forma decisiva a estos movimientos en el centro y norte de Europa en los últimos años.

Pero por la izquierda también tienen sus cuitas. Los partidos tradicionales de la izquierda socialdemócrata se han visto amenazados desde postulsdos populistas de izquierda que han alcanzado posiciones muy determinantes en Grecia y en Portugal. Pero para los que creen que éste es un fenómeno nuevo, hay que decir que Juan Domingo Perón lo inventó en los años cuarenta en Argentina y todavía extiende sus redes en Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador.

¿Podemos englobar a estos dos movimientos como los nuevos o no tan nuevos populismos o se trata de fenómenos que comparten estrategia pero difieren en cuanto a los medios y los fines? Y por encima de todo, ¿Debemos confiar nuestro futuro a estos partidos?

domingo, 2 de abril de 2017

REFUGIADOS: DRAMA, OPORTUNIDAD Y AMENAZA


Todo en la vida posee diferentes puntos de vista que tienen mucho que ver con los sentimientos de las personas o su situación económica; y la cuestión de los refugiados constituye sin duda un aspecto digno de estudio que nos hace cuestionar si nuestro mundo libre merece el nombre de civilizado, a la vista de algunas reacciones y comportamientos a los que hemos asistido en estos últimos años.

Asuntos Exteriores comienza este viernes en Libertad Digital TV con el que consideramos el acontecimiento más importante acontecido en Europa en los últimos años, tanto por la dimensión del fenómeno como por sus implicaciones políticas, con el auge de los nacionalismos, económicas, culturales y de seguridad. El drama de millones de personas llegando a nuestras fronteras, de miles de cadáveres en el Mediterráneo, de unos conflictos bélicos terribles a apenas unas pocas horas de avión de Madrid, constituye sin duda la madre de todas las grandes batallas que Europa deberá dar en los próximos años. De cómo se resuelva, dependerá el futuro de Europa y seguramente del mundo tal como lo conocemos.

Hemos convertido un drama gigantesco de cuyos orígenes no somos ajenos, en una amenaza para los europeos; es decir hemos dado la vuelta al problema para convertir esta tragedia en un atentado contra nuestro modo de vida. Existen miedos, fobias y razones para considerar esta oleada millonaria de refugiados del Medio Oriente y África como una amenaza a nuestro estado de bienestar y seguridad, pero haríamos mal si para comenzar este análisis nos desviáramos del verdadero problema: el drama de los refugiados.

miércoles, 1 de marzo de 2017

EL PRIMER DISCURSO: COMIENZA LA ERA TRUMP


Con el primer discurso pronunciado ante las Cámaras y ya con el gobierno casi formado después del lento proceso de confirmación por el Senado, podemos decir que comienza el mandato republicano encabezado por Donald J. Trump. Aunque con seguridad el discurso no pasará a la historia de la literatura ni de la oratoria, siendo una suma de frases hechas y de slogans; es cierto que contiene bastante claves de los ejes de su política. También nos sirve para entender todo el movimiento “Alt Right” que cobra fuerza en Europa y con el que comparte muchos argumentos y políticas, salvando las lógicas distancias entre los dos continentes.

Los ejes de su presidencia, como ya ha venido anunciado en sus numerosas y a veces tempestuosas declaraciones y que se manifestaron de forma meridiana en el discurso son:

Una política económica basada en una reducción de impuestos a las corporaciones. Estados Unidos tiene las tasas impositivas más altas del mundo un 38,9%, lo que sin duda afecta a la competitividad de las empresas norteamericanas. Sólo por este motivo puede entenderse la respuestas de la bolsa de Nueva York desde noviembre. Aunque en su discurso económico menciona la necesaria reducción de la deuda y del déficit, promesas con las que todos los republicanos llegan a la Casa Blanca y no hay más que ver las estadísticas de los últimos mandatos para ver cómo terminan, hay serias contradicciones cuando se analizan sus políticas públicas individualmente. El segundo pilar de su política económica es el proteccionismo a la industria norteamericana. Veremos cómo se pone en práctica esta política y frente a qué mercados. Lo que es obvio es que el proteccionismo tiene dos herramientas fundamentales, los aranceles y un dólar más débil; el primero es posible que con tiempo y paciencia pueda aplicarse, pero si el dólar sigue manteniéndose a los niveles actuales, lo que es previsible ante el calentamiento de la economía norteamericana que el pirómano Trump quiere todavía fomentar más, es muy posible que a pesar de los aranceles siga siendo más barato importar que comprar productos locales. Todo este ambiente de excitación económica va a conducir a la FED a una subida de tipos que afectará de manera negativa a la inversión; al valor de las acciones en bolsa, y continuará presionando el dólar al alza, de manera que la situación económica podría invertirse de forma muy acelerada. Gran parte del crecimiento económico de los mandatos de Obama ha sido gracias a los grandes estímulos monetarios y la FED está convencida que ahora pueden ser el mayor problema para la economía, por lo que pronto será objetivo de sus críticas por su oposición a darle al nuevo presidente los trillones que la FED le dio a Obama para enterrarlos en políticas con escasos rendimientos económicos.