El dictamen de la Unión Europea sobre el comportamiento del gobierno español en 2015 en materia de déficit no es nada comparado con lo que ya podría decir de 2016. La reforma fiscal era inoportuna cuando estábamos sin haber cumplido ningún año el objetivo de déficit. La alegría del gasto público ha continuado y nadie ha tomado medidas serias para recortar el crecimiento exponencial del gasto, a pesar de la reducción de los costes financieros y del gasto en desempleo. El gobierno se traga con absoluta espontaneidad cualquier partida de ahorro del gasto público.
La seguridad social a pesar del crecimiento del empleo y de la economía sigue sin cuadrar sus cuentas y lo avanzado en 2016, muestra claramente que el sistema ya es insuficiente. La hucha terminará con la paga de diciembre y el agujero para el año que viene podría ser de unos 10.000 millones de euros.
El actual control sobre las comunidades autónomas solo es posible por el grifo del FLA, pero todavía hay un buen número de comunidades, algunas gobernadas por el PP que mantienen déficit excesivos y no se ha encontrado un mecanismo de control automático del gasto de comunidades autónomas y ayuntamientos.
Podríamos decir quer todo esto fue ocasionado por el clima electoral del año pasado, pero no nos engañemos, nuestra sistema fiscal hace aguas por todos lados y no lo van a resolver apaños y parches. y además el gobierno hace todo lo posible para empeorar la situación.
El problema sin embargo es que en 2016 vamos inmensamente peor que en 2015, y si no se toman medidas de ajuste muy profundas podríamos terminar el año con un déficit superior al 5% del PIB.
La seguridad social a pesar del crecimiento del empleo y de la economía sigue sin cuadrar sus cuentas y lo avanzado en 2016, muestra claramente que el sistema ya es insuficiente. La hucha terminará con la paga de diciembre y el agujero para el año que viene podría ser de unos 10.000 millones de euros.
El actual control sobre las comunidades autónomas solo es posible por el grifo del FLA, pero todavía hay un buen número de comunidades, algunas gobernadas por el PP que mantienen déficit excesivos y no se ha encontrado un mecanismo de control automático del gasto de comunidades autónomas y ayuntamientos.
Podríamos decir quer todo esto fue ocasionado por el clima electoral del año pasado, pero no nos engañemos, nuestra sistema fiscal hace aguas por todos lados y no lo van a resolver apaños y parches. y además el gobierno hace todo lo posible para empeorar la situación.
El problema sin embargo es que en 2016 vamos inmensamente peor que en 2015, y si no se toman medidas de ajuste muy profundas podríamos terminar el año con un déficit superior al 5% del PIB.